Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.
Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;
Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: "No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.
Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Palabra del Señor.
Comentario por:
Papa Francisco
Audiencia general del 10/04/2013 (trad. © copyright Libreria Editrice Vaticana)
“Proclamen que el Reino de los Cielos está cerca”
Debemos tener la valentía de la fe y no dejarnos guiar por la
mentalidad que nos dice: «Dios no sirve, no es importante para ti», y
así sucesivamente. Es precisamente lo contrario… ¡Dios es nuestra
fuerza! ¡Dios es nuestra esperanza! Queridos hermanos y hermanas,
debemos tener nosotros, en primer lugar, bien firme esta esperanza y
debemos ser de ella un signo visible, claro, luminoso para todos…