viernes, 13 de febrero de 2015

Evangelio y comentario del dia

Evangelio según San Marcos 7,31-37. 
Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. 
Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. 
Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. 
Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Abrete".
Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. 
Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban 
y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos". 

Palabra del Señor.

Comentario Por:
San Efrén (c. 306-373), diácono en Siria, doctor de la Iglesia 
Sermón sobre “Nuestro Señor”, 10-11

“Le metió los dedos en las orejas y le tocó la lengua con saliva”
    La fuerza divina inalcanzable para el hombre, ha descendido, se revistió de un cuerpo tangible para que los pobres lo pudieran tocar, y, tocando la humanidad de Cristo percibieran su divinidad. A través de los dedos de la carne, el sordomudo sintió que le tocaban las orejas y la lengua. A través de los dedos tangibles percibió la divinidad inalcanzable cuando se le soltó la lengua y cuando las puertas cerradas de sus orejas se abrieron. Porque el arquitecto y artesano del cuerpo llegó hasta él, y con una palabra cariñosa abrió, sin dolor, las puertas de sus orejas y de su lengua. Entonces, esta lengua, incapaz de proferir una palabra, prorrumpió en alabanzas de aquel que hizo su lengua fecunda dándole el fruto de una alabanza.

jueves, 12 de febrero de 2015

Santo y modelo de vida a seguir del dia

San Saturnino de Abitinia

Santos Saturnino y compañeros de Abitinia, mártires
En Cartago, conmemoración de los santos mártires de Abitinia, que durante la persecución desencadenada bajo el emperador Diocleciano, por haberse reunido para celebrar la Eucaristía dominical en contra de lo establecido por la autoridad, fueron apresados por los magistrados de la colonia y los soldados de guardia. Conducidos a Cartago e interrogados por el procónsul Anulino, a pesar de los tormentos que les infligían, se reafirmaron en su fe cristiana y proclamaron no poder renunciar a la celebración del sacrificio del Señor, por lo cual derramaron su sangre en lugares y momentos distintos. Estos son los nombres: santos Saturnino, presbítero, con cuatro hijos: Saturnino junior y Félix, lectores, y María e Hilarión, aún niño; Dativo o Sanator, Félix, otro Félix, Emérito y Ampelio, lectores; Rogaciano, Quinto, Maximiano o Máximo, Telica o Tacelita, otro Rogaciano, Rogato, Januario, Casiano, Victoriano, Vicente, Ceciliano, Restituta, Prima, Eva, otro Rogaciano, Givalio, Rogato, Pomponia, Januaria, Saturnina, Martin, Clautos, Félix junior, Margarita, Mayor, Honorata, Victorino, Pelusio, Fausto, Daciano, Matrona, Cecilia, Victoria, Berectina, virgen cartaginesa, Secunda, Matrona y Januaria.
El emperador Diocleciano había amenazado con la muerte a los cristianos que no entregaran las Sagradas Escrituras para ser quemadas. Hacía un año que esta persecución no daba tregua a los cristianos del África, y ya muchos habían traicionado su fe por temor al martirio, y muchos más la habían defendido con su sangre. En Abitina, una ciudad de Africa proconsular, Saturnino, un sacerdote cristiano, estaba celebrando un domingo los sagrados misterios, cuando los magistrados con sus guardias cayeron sobre los cristianos y aprehendieron a cuarenta y nueve hombres y mujeres. Entre ellos estaba el sacerdote Saturnino con sus cuatro hijos: Saturnino el joven y Félix, que eran lectores, María, que se había consagrado a Dios y el pequeño Hilarión. Además de estos constan los nombres de Dativo y otro Félix, que eran senadores; Thelica, Emérito, Ampelio, Rogaciano y Victoria. Dativo y Saturnino encabezaban la procesión de los cautivos hacia el tribunal. Cuando los magistrados los interrogaron, confesaron su fe tan resueltamente, que los mismos jueces aplaudieron su valor. Esto compensó la apostasía de Fundano, obispo de Abitina, quien poco antes entregara los Libros Sagrados para que los quemaran, aunque el acto no llegó a consumarse, porque, según se afirma, un repentino aguacero extinguió las llamas. Los prisioneros arrestados en Abitina fueron encadenados y enviados a Cartago, lugar de residencia del procónsul, y durante su viaje iban cantando himnos y salmos a Dios, alabando su nombre y dándole gracias.

Santo y modelo de vida a seguir del dia

Santa Eulalia de Barcelona



Santa Eulalia de Barcelona, virgen y mártir
En la ciudad de Barcelona, en la Hispania Tarraconense, memoria de santa Eulalia, virgen y mártir (in. s. IV).
Mártir (año 304).
Eulalia significa: "la que habla bien" Eu = bien, Lal = hablar.
Santa Eulalia es una de las santas más famosas de España. Cuando Eulalia cumplió los doce años apareció el decreto del emperador Diocleciano prohibiendo a los cristianos dar culto a Jesucristo, y mandándoles que debían adorar a los falsos ídolos de los paganos.

La niña sintió un gran disgusto por estas leyes tan injustas y se propuso protestar entre los delegados del gobierno.
Eulalia se presentó ante el gobernador Daciano y le protestó valientemente diciéndole que esas leyes que mandaban eran totalmente injustas y no podían ser obedecidas por los cristianos.

Evangelio y comentario del dia

Evangelio según San Marcos 7,24-30. 
Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. 
En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies. 
Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio. 
El le respondió: "Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros". 
Pero ella le respondió: "Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos". 
Entonces él le dijo: "A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija". 
Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio. 

Palabra del Señor.

Comentario Por:
Isaac de Stella (¿-c.1171), monje cisterciense 
Sermón 33, 1º para el segundo domingo de Cuaresma

«Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón»
     Cuando «el Verbo, la Palabra de Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14), salió del Padre para venir al mundo (Jn 16,28). Él «que siendo de condición divina» salió de su patria, «se despojó de su rango, y tomó la condición de esclavo» (Flp 2, 6-7), «nuestra condición humana de pecadores» (Rm 8,3), a fin de ser encontrado por aquellos que salen de su propio territorio para encontrarle en la región de Tiro y Sidón... Qué suerte la de esta mujer cananea, venida del interior de su territorio (Mt 15,22), y qué encuentro en la frontera de su país con el médico que, salido de su territorio, llega totalmente a gusto, por misericordia. Lleno de bondad va a territorio extranjero, hacia el enfermo que no hubiera podido llegarse a él si se hubiera quedado en su propio país. Porque en tanto que Dios bendito, justo y fuerte, que estaba en lo alto, al hombre miserable le estaba prohibido llegarse a él... lleno de compasión, pudo realizar lo que era conforme a su piedad; vino hasta el pecador...